martes, 22 de septiembre de 2009

12- Un año azul - MIS LÁGRIMAS SOBRE TU IMAGEN




El día que me dijo adiós, el día que ella se fue y cerró la puerta y enigmáticamente desapreció de nuestras vidas, mi percepción de todo cambió, el mundo se transformó. En mi retina un velo obscuro envolvió su rostro de quien fue mi compañera sentimental. Sólo ví negritud en mis recuerdos y odio. El odio se escanció por mi corazón y mi mente. Comencé a maldecirla y sobretodo me invadió un sentimiento de rabia por las horas, tiempo, silencios y libertad perdidos con ella.
La llamé de forma constante día y noche y su voz quebrada pero al mismo tiempo dulce te ofrecía dejarle un mensaje en su buzón de voz. Le exigía explicaciones por su abandono silencioso, le rogaba entre lágrimas de desespero que volviese a mi lado, le amenacé de matarla y vejarla delante de todos por el daño que me estaba produciendo.
Gritaba solo.
Lloraba.
El insomnio me invadió en las noches nevadas de una ciudad que ya no tenía sentido sin los proyectos de pareja.
Nunca hubo respuesta a mis mensajes dejados en su móvil.
Al final las tijeras hacía de guillotina en su cabeza en todas las fotos que encontré en los marcos y cajones. En el ordenador comencé a borrar aquellas fotos que estábamos los dos abrazados, besándonos, felices antes que viniera la estación del infierno. Mi dedo con ira y con fuerza apretaba la tecla de anular las imágenes almacenadas en el móvil. Quería destruirla por completo de mi ser.
Bajé deprisa al escampado que había al lado del bloque. Rocié con gasolina la única prenda que se había dejado en casa, un vestido amarillo de segunda mano. Las llamas ardían y mis lágrimas no podían sofocarlas.

No hay comentarios: